Hace un año, un día como ayer…
La infelicidad es no saber lo que queremos y matarnos para conseguirlo, y digo yo que sería curioso que la búsqueda de la felicidad fuese la causa más importante de la propia infelicidad. El sabio Diógenes, que iba por las calles de Atenas vestido con harapos y durmiendo en los zaguanes, se encontró con un terrateniente que quería darle una bolsa de monedas. Diógenes lo miró en silencio sin hacer ningún movimiento. Tómalas, no hay trampa. Son mías y te las doy que las necesitas más que yo. ¿Tú tienes más?, preguntó Diógenes. Claro que sí, muchas más. ¿Y no te gustaría tener más de las que tienes?, insistió el anciano. Sí, por supuesto que me gustaría. Entonces guárdate esas monedas, porque las necesitas más que yo, concluyó el ilustrado mendigo. El estoicismo nos aconseja que queramos lo que tenemos y así siempre conseguiremos lo que queremos. Leer el artículo original
La infelicidad es no saber lo que queremos y matarnos para conseguirlo, y digo yo que sería curioso que la búsqueda de la felicidad fuese la causa más importante de la propia infelicidad. El sabio Diógenes, que iba por las calles de Atenas vestido con harapos y durmiendo en los zaguanes, se encontró con un terrateniente que quería darle una bolsa de monedas. Diógenes lo miró en silencio sin hacer ningún movimiento. Tómalas, no hay trampa. Son mías y te las doy que las necesitas más que yo. ¿Tú tienes más?, preguntó Diógenes. Claro que sí, muchas más. ¿Y no te gustaría tener más de las que tienes?, insistió el anciano. Sí, por supuesto que me gustaría. Entonces guárdate esas monedas, porque las necesitas más que yo, concluyó el ilustrado mendigo. El estoicismo nos aconseja que queramos lo que tenemos y así siempre conseguiremos lo que queremos. Leer el artículo original
Y hace un año, un 28 de Enero como hoy…
Nosce te ipsum. Conócete a ti mismo. Esta frase es la guinda del asesoramiento personal, la quintaesencia del decir mucho sin decir nada. El que la dice se queda descansandito y se gana la apariencia de ser un sabio de la consultoría, y el que la escucha, si bien no sabe muy bien cómo aplicarla para mejorar su life o solucionar sus poblemas, agradece el toque existencialista del consejo y se siente un ser humano complejo e interesante. Leer el artículo original

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