Una familia puso un anuncio en un periódico: “Gratis para una buena familia: 9 adorables cachorros”. Varias semanas después les seguía quedando toda la camada, de modo que decidieron cambiar el texto: “Gratis para una buena familia: un cachorro muy feo y ocho muy bonitos”. A los dos días habían regalado 9 veces el “cachorro feo”.
En los cursos o ponencias que desarrollo por esos mundos de orientadores, emprendedores y curiosos, no siempre salen las cosas como uno las tiene previstas. Intento preparar con esmero los recursos, las historias, imágenes y vídeos que voy a emplear para animar al personal, especialmente aquellos que vienen envueltos en humor. La única ocasión en que he contado esta parábola de los cachorritos había mucha gente en la sala, creo que unos 100 profesionales de la orientación, la formación y el emprendimiento.
Recuerdo que al terminar el micro-relato, no me dio la impresión de que la peña se quedara sonriendo. Bueno, tal vez la cosa no es para reírse mucho, más bien para pensar un poco. Así que la cuestión importante es saber cuántos de los que estaban allí pillaron su moraleja, independientemente de que les pareciera o no gracioso.
Para salir de dudas, haré hoy la encuesta del chiste incomprendido que consta de tres sencillas preguntas:
1) ¿Has pillado el chiste?;
2) ¿Te ha parecido divertido, tal vez sólo ingenioso, o más bien soso?;
3) ¿Extraes del asunto alguna moraleja o consejo que podrías transmitir a tus sufridos clientes?
Uno que yo me sé, tiene mucha habilidad para obtener máximas. Y es que aunque todo el mundo dice querer tener como pareja, como orientador o como dentista (en este caso es importante) a alguien con buen humor, cada uno tiene el suyo. Como Chiquito.

El pudor para decir “no he entendido” es una enfermedad absolutamente generalizada. Yo la trataría de combatir desde la educación infantil. Hace mucho daño.
Julen, es verdad que tenemos reparos para preguntar dudas y la presión de estar en grupo es difícil de superar, pero también los formadores pecan, pecamos, de sobreentender que los participantes nos siguen…
Quién sabe, tal vez conté mal el chiste, tal vez no tiene gracia, tal vez no lo hice en el contexto adecuado… Así que si no me compran los cachorritos, tal vez debería cambiar el anuncio. Anda ¡, me ha salido una moraleja :-)
Como sigue vigente
1) Creo que si :P
2) Divertido
3) A veces nos obcecamos en hacer las cosas de una manera, si pruebas otras maneras pude que sean mejores. Quizás incluso podríamos decir que si esta familia hubiera realizado un estudio de mercado antes, se habría dado cuenta que los valores a vender de buen principio eran otros.
Por cierto, de 2007 hasta ahora lo has vuelto a intentar? La gente se ha reído? Creo que con que uno arranque a reír, el resto también lo hará
Un emprendedor piensa en planes de negocio y en estudios de mercado hasta oyendo chistes ¡ ;))
Gracias por comentar…
1) Sí
2) Divertido e ingenioso
3) Diferencia tu producto, siempre. Si tú eres el producto, diferénciate de los demás.
1) Si
2) Ingenioso
3) Para vender, es fundamental orientarte al cliente: hablar su mismo idioma, ser capaz de ponerte en su lugar, pensar como él y adivinar su reacción. El lenguaje es fundamental.
1) si
2) si me apuras, ingenioso… gracioso no, lo siento! jeje
3) Puede que el anuncio fuese demasiado bueno(gratis y adorable)como para que fuese cierto. Al cambiar el anuncio por uno mas realista (gratis un cachorro muy feo) consiguieron generar mas confianza en las “buenas familias”
un saludo!
1)Si
2)Divertido e ingenioso
3)Básicamente lo que comenta Lena, la importancia para vender de diferenciar el producto, asi como sorprender y llamar la atención.
creo que pudo ocurrir que la gente se quedó un tanto “en tierra de nadie”, entendiéndolo pero buscándole la “gracia fácil y rápida”.
Si en una página de contactos pones que eres “simpático”, “sincero” y “amigo de tus amigos” no te va a escribir nadie.
Hay que tener bien presente la audiencia a la que te diriges y cómo captar su atención, interés y provocarles.
saludos
Inés Jimènez
Hay dos tipos de chistes que me gustan, los divertidos y los ingeniosos, pero los últimos son mis preferidos, aunque no siempre sean aptos para ponencias y cursos ;-))
En este caso, más que la diferenciación (cachorros guapos vs cachorro feo) lo que funciona es visualizar al cachorro feo y su soledad, no?
La manipulación de las emociones, que ahora se llama storytelling, funciona como siempre ;-)
1) eso creo
2) como chiste psss…ingenio si tiene.
3) Añadiria q se venden emociones, se toca la fibra sensible con el cambio de mensaje , q se espera de una “buena familia”? q tenga buenas intenciones sobre la diferencia….?
Mientras q he contestado has colgado tu ultimo post; veo q lo he entendido; se vende generando y manipulando emociones y, sentimientos
Además de los comentarios, que me parecen muy acertados, creo que hay un elemento más. Al introducir al cachorro feo, se convierte un texto anodino, dentro del mar de mensajes en el que estamos, en un outlyier. Primer paso, conseguir que la emisión del mensaje sea leido o escuchado. El segundo, que era convencer de adoptar un cachorro, es esperanzador. Aunque sea por egoismo, el ser humano es capaz de empatía, de solidaridad, de genialidad con cosas pequeñas y simples.
“Sabeis qué se vé desde la torre más alta de toronto?, pues toronto’ntero”…
No siempre es bueno buscar un solo objetivo respecto a la persona que tenemos delante, pues puede que no nos deje ver los generales y sean tan importantes como éste. En cualquier caso, el género gramátical puede aportarnos metáforas muy divertidas y enseñanzas filosóficas.
No hay que olvidar que Filosofía es la madre de todas las ciencias y musa de librepensadores. El sentido del humor, una expresión más de la inteligencia.
1) ¿Has pillado el chiste?
SÍ
2) ¿Te ha parecido divertido, tal vez sólo ingenioso, o más bien soso?
INGENIOSO Y DIVERTIDO
3) ¿Extraes del asunto alguna moraleja o consejo que podrías transmitir a tus sufridos clientes?
PERMITE QUE TUS CLIENTES SE SIENTAN SALVADORES DE ALGO O ALGUIEN, QUE PIENSEN QUE ESTÁN HACIENDO UNA BUENA ACCIÓN Y, POR SUPUESTO, QUE ESTÁN HACIENDO UN FAVOR, A TI O AL PRODUCTO.
Me ha recordado a un anuncio que puse para vender una moto de segunda mano. La personalicé, la situé en el interior de la oscuridad de un parking, un año sin rodar. Y lo sazoné con unas fotos en las que se veía en lo alto de lo un acantilado, en plan “soy una aventurera, conmigo puedes vivir las mejores emociones de tu vida”. Contactaron varios, aunque el primero que la vio, la compró. Me dijo que el anuncio le había llamado mucho la atención y me preguntó que dónde había hecho las fotos. Es un motero.